La música siempre ha sido una parte muy importante de nuestras vidas, pero quién iba a decir que gracias a ella estamos hoy escribiendo esta invitación.
Todo empezó el verano del 2014 en una tubada. Entre tantos bombardinistas un amigo nos presentó y desde el primer momento, hubo mucho feeling entre nosotros.
Un año más tarde nos reencontramos en una esquiada y la relación de aprendiz-monitor de esquí se quedó corta.
Desde entonces hemos vivido muchos momentos juntos, entre ellos nuestros viajes, como el primero que hicimos a Roma donde descubrimos que una buena caminata siempre sabe mejor con la recompensa de una buena comilona. Entre todos ellos el más emocionante: nuestro viaje a Japón.
El Monte Fuji siempre será testigo de nuestro amor y nosotros siempre recordaremos la fecha grabada en los anillos de compromiso, ese 18/08/23 cuando el sí quiero retumbó en toda la montaña.